Estados Unidos nunca había hecho de esta guerra un motivo de celebración oficial, es un episodio incómodo, incluso para su propia historiografía. El mensaje de fondo es claro: Estados Unidos ganó entonces porque impuso su voluntad y está dispuesto a hacerlo otra vez. México no es vecino con el que se dialoga, sino un problema que se administra o se presiona. En esa lógica se inscribe también la relación personal entre presidentes. ¿Cuánto tiempo podrá México sostener el precario equilibrio frente a un Trump que no dialoga, presiona; no negocia, impone?
Source: El Mañana February 08, 2026 03:56 UTC