Por cierto, desde 2018 los flujos recibidos por remesas han sido superiores —por mucho— a los recibidos por IED. Durante años se asumió que las remesas crecerían casi de manera automática, impulsadas por una economía estadounidense dinámica y una población migrante estable. Las remesas hacia otros países de América Latina y el Caribe aumentaron, en promedio, más de 16% en 2025. Sin una renovación significativa de la base migrante, el crecimiento de las remesas hacia México comenzó a perder tracción. Esta caída en los flujos migratorios limita de forma directa el potencial de crecimiento futuro de las remesas.
Source: El Mañana February 09, 2026 20:32 UTC