No es posible que en tres de cada diez casos de feminicidio se haya filtrado información comprometedora al exterior. Lo peor de todo es que Abril fue ejecutada por sus asesinos mientras ese mismo día en la ciudad se celebraba una jornada de protestas contra la violencia de género. Si bien hay insistencia de las autoridades en que las mujeres deben denunciar, pero si no hay garantía de confidencialidad, eso seguramente va a desalentar a muchas de las agraviadas que pueden llegar a temer por su integridad física. Además de emplear todo el rigor de la ley contra los responsables directos de agresiones contra mujeres, también hay que dar castigo ejemplar a quienes, aprovechando su cercanía con víctimas de delitos violentos, intenten lucrar con su dolor al filtrar material sensible al exterior. Hay que alentar la procuración de justicia con respeto total a la dignidad de las personas.
Source: El Universal July 26, 2020 06:22 UTC