proceso que, a gusto de la actual dirigencia, fue suspendido previa las elecciones en que el tabasqueño, apoyado por la coalición “Juntos Haremos Historia”, alcanzó una incuestionable victoria. El principio de fractura de (la inexistente unidad) de Morena, pues, está en marcha y pronto, más de lo que muchos pudieran creer, comenzará a evidenciarse. * En verdad lamentable, por decir lo menos, la posición asumida por el impresentable sacerdote (¿?) Alejandro Solalinde que, en su permanente búsqueda de protagonismo, no dudó en exhibirse al asumir la defensa de López Obrador en el diferendo por la estadística oficial sobre violencia que éste mantiene con el comunicador Jorge Ramos. Veámonos aquí mañana, con otro asuntoDe naturaleza política.
Source: Excélsior April 14, 2019 08:46 UTC