Si bien las encuestas publicadas por las agencias investigadoras de mercados hablan de un predominio del América, seguido de las Chivas con un porcentaje muy cercano en cuanto a las preferencias en torno al veintiuno por ciento de la popularidad en ambos casos, los Pumas de la UNAM gozan de aproximadamente un diez por ciento de las preferencias, seguido muy cerca por el Cruz Azul y los Tigres, que han ascendido notablemente en los últimos años gracias al enorme éxito y títulos obtenidos. Pumas parecía perder el rumbo y la identidad después de gestiones muy deficientes a cargo del presidente del patronato en tiempos recientes, números rojos en las finanzas, temporadas con muy poco que escribir a casa, pero, sobre todo, un ascendente número de jugadores con muy poca identidad y cercanía con los colores azul y oro. Ya ni hablar de cuando un expresidente del patronato decidió que era buena idea contratar a un extécnico americanista ante el lógico rechazo de la afición universitaria, ¿en qué cabeza cabía esa idea? Poco a poco, los fieles se han alejado del equipo, sobre todo, por las malas decisiones, como la citada con antelación. Los Pumas rugen, regresan a los valores que les vieron brillar en los años gloriosos, pero lo más importante es que mostraron una gran personalidad con ocho mexicanos en la cancha, por cierto, sus rivales jugaron sólo con cuatro.
Source: Excélsior July 21, 2019 08:14 UTC