Por esta razón, tanto la Ley de Aguas de la Ciudad de México como la Ley de Cultura Cívica contemplan sanciones económicas y administrativas para quienes incurran en estas conductas. Según lo establecido en la normativa vigente, desperdiciar agua (ya sea en espacios públicos o dentro de domicilios) constituye una falta administrativa. Esto abarca acciones como lanzar agua a otras personas, usar mangueras sin control o vaciar cubetas sin una razón justificada. Las autoridades justifican estas cifras por el impacto que el uso excesivo del agua puede generar a mayor escala. Adicionalmente, la Ley de Cultura Cívica establece otras medidas más allá de las sanciones económicas.
Source: EL Informador April 04, 2026 13:14 UTC