Las compañías no lograron acreditar la existencia real de los servicios o bienes facturados, por lo que fueron clasificadas como emisoras de comprobantes fiscales sin sustento. Con estas incorporaciones, el SAT acumula 11 mil 336 empresas y personas contribuyentes identificadas desde 2014 por presunta emisión de facturas falsas. En la práctica, la cancelación del sello impide emitir Comprobantes Fiscales Digitales por Internet (CFDI), lo que paraliza de inmediato la operación formal de una compañía. Genera comprobantes fiscales falsos para simular gastos. La autoridad fiscal además puede requerir contratos, transferencias, entregables, reportes de servicio, evidencia física o cualquier elemento que demuestre que la operación realmente existió.
Source: EL Informador February 26, 2026 11:20 UTC