Los despidieron como si hubieran conseguido el boleto a la Liguilla por el título. Acto seguido los demás compañeros hicieron lo mismo y el capitán, Jesús Molina, la aventó a un sector que no era la porra. Chivas se sacó presión y la afición se fue contenta porque no pasaron a la historia como víctima de León en la búsqueda de su triunfo número 13 en fila. Chivas no se rinde nunca, siempre va a luchar hasta el final. Fue un torneo malo, ahora a aguantar y el que viene hacer todo diferente”Carlos Muñoz González
Source: EL Informador April 28, 2019 09:45 UTC