El aparato que armó, promovió y llevó a “feliz” término el proyecto no tenía nada que ver con el fenómeno educativo. Mucho menos ir al detalle de los planes de estudio, carta de calificaciones, financiamiento y proyección al futuro de nuestros escolapios. Elba Esther Gordillo perdió durante 5 años, 5 meses y 11 días la libertad; nunca el poder. El presidente electo, López Obrador, en presencia del presidente Peña Nieto ratificó: Una reforma va a ser sustituida por otra reforma. Ni a López Obrador ni a Peña Nieto ni a Elba Esther les importó un pito las circunstancias físicas en que iban a recibir educación desde ayer 25 millones de alumnos.
Source: Excélsior August 21, 2018 07:45 UTC