Durante 40 días, una ventana de su casa fue el medio por el que Linda tuvo contacto con su familia. A sus 13 años fue diagnosticada con COVID-19, padecimiento que dice es real y que hoy vive para contar su experiencia. Lorena cuenta que se le hizo fácil pedirle a Linda que acudiera al Centro de Salud por unas medidas para su otra hija. "Cuando nos dieron los resultados, se nos vino el mundo abajo, porque en ese momento, (pensé) qué voy hacer, la va librar mi hija, en eso piensas. "No te preocupes, no llores, no pasa nada, se pasarán rápido los 14 días", le respondió Linda a su madre.
Source: El Siglo de Torreón July 26, 2020 09:44 UTC