Escoltada por el exespía marcelista y hoy encargado del área administrativa de la alcaldía obregonense, Alberto Esteva, la pelirroja trata de explicar a los trabajadores que ella no tiene ninguna culpa sino los líderes sindicales. Los empleados alegaban que no son tres mil, sino cinco mil, pues la alcaldesa no contó a los trabajadores de la llamada Nómina 8, que se sintieron discriminados. Sobre el tema, representantes del sindicato aclararon que ellos intervinieron exclusivamente para evitar que la pelirroja pasara por encima de la dignidad de los trabajadores, pues Layda les quería dar solamente un tamal en el parque de Plateros. Que, aunque son cinco mil trabajadores, el sindicato pidió que se contrataran solamente cuatro mil 500 platillos, conscientes de que no todos asisten al festejo, pero que la autoridad solamente pagó tres mil y que ese fue el problema. A ver qué dicen los morenos, que cuando se trata de defender a los ciudadanos en la tribuna hacen corto circuito.
Source: Excélsior December 18, 2018 07:29 UTC