Un niño de nueve años, identificado con las iniciales D. K., falleció porque una secta religiosa lo retuvo y lo azotó. Entre los miembros de esa congregación, se encontraban sus propios padres, según informaron las policías de Rusia. Los miembros de la secta Discípulos de Jesucristo agredieron al menor con la intención de “expulsar a los demonios”. La secta religiosa se quedó con el cuerpo de la víctima por dos días, debido a que estaban rezando para que lo puedan resucitar. Los oficiales detuvieron a los participantes de esta secta religiosa y también a la líder de este grupo, Zemfira Gainullina.
Source: La Republica December 01, 2019 16:09 UTC