Satanás agradeció a Dios que le "abriera las puertas del infierno", porque su vida ha cambiado desde el momento en que lo encarcelaron. Escenificaron, junto con sus compañeros internos, la pasión y muerte de Jesús, en el Reclusorio Preventivo Norte. Jesús, Judas, Barrabás, el mismo demonio, hicieron votos para no volver a delinquir...purgar su condena y cambiar de forma de vida al salir de prisión. Le tocó abofetear dos veces con fuerza a Jesús, a quien no le quedó otra que poner la otra mejilla. Cuando tocó el turno a Judas, gritaron: “ahí está la chiva, el borrego”, término utilizado para un delator.
Source: Milenio April 20, 2019 03:37 UTC