Sin embargo, la diferencia para esta víctima es que el victimario tiene poder político. El acoso sexual es un acto de poder. El jefe sobre la empleada, el superior sobre la subordinada, ejercen poder de dominación a través del sexo. Lo hacen y lo seguirán haciendo porque para estos hombres el poder funciona como un afrodisiaco. ¿Si el poder es político?
Source: La Republica March 03, 2019 10:52 UTC