El presidente del Congreso, Alejandro Soto, sigue en el ojo de la tormenta. En casi mes y medio, la única conclusión es que el Legislativo debe tener a la cabeza congresistas mejor reputados. Por ejemplo, desde su despacho no solo han minimizado el trabajo de sus colegas sino también -según un abogado- que desde un espacio periodístico ha hecho un llamado público a agredir alcaldes. Esto es inaceptable y podría constituir una infracción al Código de Ética del Congreso. Como se sabe inamovible, ya que ante la lluvia de críticas y cuestionamientos siempre está el paraguas de sus colegas, lanza cualquier justificación.
Source: Ojo September 07, 2023 18:28 UTC