SAN FRANCISCO.- Una nueva empresa emergente se llama Recursive, con “e”. Otra se llama Ricursive con “i”. Intentan hacer lo mismo: construir una inteligencia artificial que pueda mejorarse a sí misma sin la ayuda de los humanos, una obsesión de los tecnólogos de Silicon Valley desde hace décadas. Ricursive Intelligence, con sede en Palo Alto, California, trabaja con los chips informáticos especializados que hacen funcionar los chatbots actuales.
Source: Diario de Yucatán January 29, 2026 00:41 UTC