La otra, que nadie se imaginó que el mandatario duranguense, mientras los “acarreados” gritaban, les habló fuerte y sin empacho, sin importarle tener a su lado a López Obrador, quien por cierto, parece que ya se acostumbró que a los gobernantes que lo acompañan en sus giras, grupos de Morena los hagan ver mal ante la prensa nacional. De verdad que el gober no tuvo empacho de ponerle nombre a la persona culpable y por ello, se entiende que Marina Vitela la habrá de sufrir durante los próximos tres años, ya que lo que hizo es algo que no se olvida. Sabía la alcaldesa electa que Rosas Aispuro es de los gobernadores mejor calificados en el país, por lo que Rosas Aispuro no se esperaba este recibimiento. Ahora, todavía Marina Vitela se hace la víctima y dijo estar dispuesta a “darle vuelta a la página” y trabajar por Durango, cuando ella misma sabe que cometió un grave error político y esos se pagan. Dicen que se dejó llevar por su novatez, pero la verdad es que Marina ya tiene mucho camino recorrido y un colmillo bien retorcido.
Source: Milenio June 19, 2019 05:15 UTC