Lucas se inspira en las películas de ciencia ficción que se filman en la década de 1950 y que en los 60 se transmiten de manera intermitente en la televisión. Ya se sabe: Lucas es quien se queda con los derechos para todos los productos que podían acompañar a cada película. (...) la saga de Luke Skywalker, Han Solo y la Princesa Leia vive en permanente tensión entre el rescate de una legítima nostalgia cinéfila y las posibilidades comerciales que entraña el Hollywood de las grandes corporaciones. Cualquiera de las dos listas rebasa este espacio, pero es en el episodio VII, “El último Jedi” (2017) cuando el aspecto corporativo de la serie logra sus mejores números. Es el año 5 después de que Disney tiene el control de la franquicia.
Source: EL Informador December 24, 2019 12:11 UTC