Y de allí, a trascender en un rubro que en el deporte de élite es fundamental: preparador físico. Ser el futbolista soñado para el Mundial, el beisbolista que llegue a Grandes Ligas, el basquetbolista que juegue como Jordan en NBA. Extrovertido, siempre listo para la pregunta, para hacer y hacerse cuestionamientos, estiró sus aptitudes hasta que entró a esa élite que representa ser parte de una selección nacional. “Se requiere el total convencimiento de uno mismo, de ir tras sus sueños, administrar sus metas y no detenerse nunca hasta lograrlos”, afirma. Trabajo, esfuerzo y preparación todos los días, aquí o en cualquier parte del mundo.— Gaspar Silveira
Source: Diario de Yucatán December 20, 2020 09:00 UTC