Las mexicanas y mexicanos hemos sido testigos de al menos ocho muertes recientes de personas que no debieron perder la vida. El caso es muy diferente cuando entendemos la actividad quirúrgica de un cirujano plástico al que se le solicita una reconstrucción del abdomen. Ése es el caso de los llamados “sueros vitaminados”. Son un engaño mayúsculo y absoluto; no tienen capacidad de curar absolutamente nada y muy probablemente ni siquiera de aliviar. Espero que los conduzcan a la justicia, paguen por sus crímenes y la autoridad sanitaria se ocupe de que ya nadie en el país ofrezca “sueros vitaminados” ni nada parecido.
Source: Excélsior April 12, 2026 08:59 UTC