Pachuca.- Las supersticiones de que al sepultar el primer cuerpo en un panteón nuevo este se llevará a sus familiares, ha impedido que la extensión del cementerio que se realizó en Tlahuelilpan, Hidalgo, para las víctimas de la explosión de un ducto de Pemex sea ocupado, por lo cual se planea una fosa común con restos no identificados. El alcalde de ese lugar, Juan Pedro Cruz Frías, señaló que derivado del estallido de una toma clandestina en un ducto de Pemex en la comunidad de San Primitivo, el panteón municipal resultó insuficiente para las víctimas, por lo cual se construyó una extensión de alrededor de una hectárea. El problema, dijo, es que nadie quiere ser el primero en sepultar a sus seres queridos, “la creencia es de que el primer cuerpo que se sepulté se lleva toda la familia, por eso nadie quiere y de ahí no los saco. Lo que están haciendo es vaciar las tumbas de sus familiares que llevan más de siete años de fallecidos y esas las ocupan”. Hay otro cementerio en el municipio el cual se ubica en la comunidad de Teltipán donde se han tenido al menos siete sepelios, pero este, dijo, se encuentra alejado de la cabecera municipal, por ello se han buscado opciones para que se ocupe la primera fosa en la extensión del panteón municipal.
Source: El Universal February 12, 2019 02:26 UTC