En una subida el auto simplemente no quiso seguir, aventó las punterías, emitió un gran nueve de humo negro y tronó el motor. Mientras los otros pasajeros se quejaban y protestaban contra el maltrecho automóvil, Navarrete gritó con su voz chillona: “Tan bien que íbamos”. La escena pareciera una caricatura del discurso del fin de semana del presidente sobre la situación del país: mientras muchos veían que la economía iba en picada, que no había crecimiento, que el problema del crecimiento de la economía era estructural, el presidente simplemente dijo: “Tan bien que íbamos, y se nos presenta lo de la pandemia”. ¿Íbamos bien? No íbamos bien y los dos millones de empleos que ha prometido el presidente no se crearán por arte de magia ni sembrando arbolitos ni becando aprendices en las empresas.
Source: EL Informador May 26, 2020 11:36 UTC