Tom Smith creció en casa gritando “¡Come on you Gunners!” (Vamos gunners). Era un niño británico dominado por el balompié y enamorado de la camiseta del Arsenal. Presenció en Highbury la magia del exgoleador Alan Smith, fue testigo del comienzo de la era de Arsene Wenger y de la llegada del Holandés Volador, el ídolo cañonero, Dennis Bergkamp. Recuerdo que la casa estaba totalmente tapizada por todas las bufandas que pudo conseguir, recortes de periódico y mucha memorabilia del equipo. Sí, soy un Gunner y siempre lo seré”, cuenta al otro lado de la línea Smith, de 37 años.
Source: Excélsior March 11, 2019 09:33 UTC