La violenta tormenta Friederike dejó nueve muertos en el norte de Europa, seis de ellos en Alemania, donde el tráfico ferroviario de grandes líneas quedó suspendido por completo este jueves. La tempestad proveniente del mar del Norte provocó más temprano perturbaciones en Holanda, donde los trenes tampoco circulaban, y en Bélgica. También en Alemania varios vuelos fueron anulados en los aeropuertos de Dusseldorf (oeste) y Múnich (sur). En la misma región falleció un bombero durante una intervención, y otro perdió la vida en Turingia. En Holanda, dos hombres de 62 años murieron también víctimas de caídas de árboles, uno en Zwolle (noreste) y el otro en Enschede (este).
Source: La Jornada January 18, 2018 22:30 UTC