En el municipio de Nahualá en Guatemala, los repiques incesantes y continuos de la campana llaman a duelo. Los restos tendidos sobre el asfalto reconstruyen la vida truncada de 18 personas que murieron atropelladas por un camión. Al llegar vio "decenas de cuerpos" tendidos en la carretera y se echó "a ayudar". Al menos 18 personas murieron, entre ellas una niña de 8 años, y otras 19 resultaron heridas. Empieza a amanecer y las puertas del salón municipal se abren de par en par para que salgan los últimos cuerpos.
Source: El Universal March 28, 2019 17:03 UTC