¡Vamos a vender el avión! Como nadie lo compró, pues es un avión diseñado específicamente para uso de un gobierno y los gobiernos que podrían comprarlo resulta que ya tienen sus aviones, entonces mejor vamos a rifarlo. ¿Y quién va a comprar los boletos de la rifa del avión que no es avión? Hombre sí, pero hay prioridades y la de hoy es sacar al presidente del embrollo en que se metió con su idea genial, genial, genial, así que por favor no me lo distraigan con nimiedades como la discusión sobre el feminicidio. En su afán por sacar más rentabilidad política de la que ya había logrado del avión presidencial, el presidente ha terminado por traicionarse a sí mismo.
Source: EL Informador February 13, 2020 12:57 UTC