No se sabe si el transporte público de Guadalajara, en ninguna de sus etapas -desde el legendario tranvía de mulitas inaugurado el 21 de julio de 1866 hasta la Línea 3 del Tren Eléctrico Urbano (TEU) inaugurado el 12 de septiembre del año pasado-, mereciera un piropo similar. Pero aun si así no fuera, hay testigos (aunque ya peinen canas..., si algo peinan), de que el transporte público de Guadalajara, hará cuestión de cinco décadas, tenía dos virtudes que le permitían mirar de frente, sin envidia, al que pudiera ostentarse como el mejor del país, al menos: era digno y eficiente. Los lamentables efectos (incomodidad, inseguridad, lentitud, contaminación ambiental, pérdida de miles de horas hombre...) son del dominio público. -III-Para convencer al automovilista a dejar el coche y subirse, como sus ancestros, al transporte público, es imperativo que éste tenga al menos tres ventajas: que sea eficiente, digno y seguro... (aunque no sea anaranjado). “Algo -dirían las abuelas de antes- que difícilmente verán nuestros pecadores ojos”...(fin).
Source: EL Informador August 18, 2021 07:52 UTC