Era una cálida tarde de otoño en el Despacho Oval, y el secretario de Estado Marco Rubio ayudaba al presidente Donald Trump a dirigir las conversaciones del gobierno sobre Venezuela hacia una fase militar concreta. Ambos se sentaron con el secretario de Defensa, Pete Hegseth, y el general Dan Caine, jefe del Estado Mayor Conjunto, para evaluar cómo pasar de ataques letales a embarcaciones en aguas cercanas a Venezuela a una ofensiva más dura contra Nicolás Maduro, el líder del país.
Source: Diario de Yucatán January 07, 2026 19:01 UTC