En México los trastornos del espectro autista afectan a uno de cada 115 niños. Otros no entienden algunos términos en la comunicación social o tienen un lenguaje muy elaborado para su edad. La siguiente señal es el lenguaje, “si a los 24 meses aún no piden agua, leche o dicen mamá”, ejemplificó. “A veces sólo es un trastorno del lenguaje, una alteración motora que les impide hablar y no tiene que ver con el autismo. Pero si el diagnóstico es positivo, no significa una sentencia de muerte, hay muchas cosas que se pueden hacer”.
Source: La Jornada April 02, 2020 15:33 UTC