El magnate incluso dijo contemplar una desescalada en la cacería de personas que desató sobre la entidad del Medio Oeste. El creciente malestar ciudadano con los métodos de ICE, la Patrulla Fronteriza y otras agencias también es producto de la forma desesperada en que Trump y sus funcionarios han mentido para justificar los abusos. Esta práctica no ha variado: ayer mismo, el presidente defendió a Noem aduciendo su “muy buen trabajo; ahora la frontera es totalmente segura. Lamentablemente, la retirada parcial del trumpismo en Minneapolis está muy lejos de ser un cambio de rumbo. Con esta agresión, queda claro que el odio sembrado por el magnate y una amplia mayoría de sus correligionarios tendrá efectos mucho más perdurables que su presencia en la Casa Blanca.
Source: La Jornada January 28, 2026 16:58 UTC