El saludo de López Obrador a la señora, de gran fuerza óptica, ocultó lo importante, el contenido de una carta que le envió y sobre la cual dio acuse de recibo. La señora Loera dice en su carta que le negaron ese permiso, a lo que en declaraciones a la prensa, el Presidente señaló que eso dependía de los responsables en su Gobierno y de la Embajada de Estados Unidos. Aquél episodio mostró, cuando menos, la claudicación del Estado Mexicano al cártel de Sinaloa, y generó mucha especulación sobre el grado de cercanía de la organización criminal en el Gobierno de López Obrador. Se podría pensar que López Obrador ha estado demasiado cerca de narcotraficantes para estar cómodo. La narrativa sigue funcionando en México, pero eventualmente tendrá costos en el flanco que se está ensanchando, la Casa Blanca.
Source: EL Informador April 02, 2020 04:41 UTC