Dos meses antes de que asuma la presidencia de su país, el chileno José Antonio Kast llegó al Perú para sostener una reunión con el presidente José Jerí, su canciller, Hugo de Zela, y un grupo de congresistas. Reemplazada ya la cabeza de nuestro gobierno y a punto de hacerlo la del Estado chileno, es un buen momento entonces para resanar la relación entre dos países que tienen enormes desafíos en común. Justamente, Kast arribó a Lima para poner sobre la mesa los temas de la migración y el crimen organizado, quizás los dos más importantes para las relaciones bilaterales entre nuestros países, pero también la amenaza que supone la minería ilegal en dos naciones de gran tradición minera. Después de varios años con rencillas diplomáticas en la región –en muchos casos, lamentablemente, por desavenencias ideológicas–, es momento de recuperar la buena relación con nuestros vecinos. No olvidemos que, en cierto sentido, la manera cómo ellos lidien con la migración irregular, la minería ilegal, el crimen organizado, entre otros retos, será también nuestro éxito… o nuestra condena.
Source: El Comercio January 09, 2026 14:10 UTC