Los morados, azules, rosados y celestes combinaban de forma armoniosa con el resto del vestuario que destacaba por su dorado brillante. Qué poderosa se escuchaba la banda al ritmo de la Diablada, una banda que tenía al menos unos 200 músicos o más. Porque si bien el alcohol en esta fiesta forma parte de la diversión, en plena parada también es sinónimo de aguante. CACHARPARISin querer, estaba a tres cuadras de llegar de las 15 que son en total, todo lo veía borroso. El ritmo de la banda se volvió más rápido y comencé a entonar: “Mientras que yo viva le cantaré a la Virgen, mientras que yo viva bailaré con mi diablada”.
Source: Peru21 February 17, 2026 12:06 UTC