A esa hora de la madrugada, la señora Chávez le llamó por teléfono a un conocido de sus hijos, Alejandro “N”. Alejandro “N” se reunió con ella esa misma madrugada y se ofreció a llevar el coche y entregar el rescate. Confesó finalmente que Alejandro “N” lo había planeado todo. Las autoridades del Estado de México le aseguraron que iban a buscar los cuerpos en el canal de Chimalhuacán. Escucho esta historia la misma tarde en que un discurso de 90 minutos pintó en el Zócalo un México idílico.
Source: El Universal July 02, 2019 09:56 UTC