Desde hace más de 60 años, la familia Leija de Reynosa, conserva de manera ininterrumpida la tradición católica de colocar el nacimiento, acostar y levantar al Niño Dios, una práctica de fe que se realiza cada año en el marco de las posadas y culmina el 2 de febrero, Día de la Candelaria, como un acto de devoción, agradecimiento y continuidad de las enseñanzas heredadas por generaciones. La tradición se lleva a cabo en un domicilio particular, donde diariamente se reza el Rosario y se recibe a decenas de personas que participan como padrinos y madrinas. Cada 16 de diciembre inicia el ciclo de celebración con la primera posada y hasta el 2 de febrero, fecha en la que se realiza el levantamiento, en referencia a la presentación de Jesús en el templo, 40 días después de su nacimiento, conforme a la tradición bíblica. Señaló que existen numerosos testimonios de personas que han acudido, que atribuyen favores recibidos a la intercesión del Niño Dios, entre ellos casos de salud, nacimientos y todos regresan para agradecer y ser padrinos o madrinas. Las madrinas aportan los ropones, mientras que los padrinos colaboran con la organización de las posadas, piñatas y alimentos, de acuerdo con sus posibilidades.
Source: El Mañana February 03, 2026 14:11 UTC