Explicó que con las técnicas electroquímicas se aplica un estímulo y se registra una respuesta, “aunque los metales soportan, aplicamos estímulos pequeños para no provocar daños. “El INAH (Insituto Nacional de Antropología e Historia) nos pidió apoyo porque somos referente en el área de la corrosión. “La restauración de ‘El Caballito’ fue una experiencia que nos dejó mucho conocimiento. Desde el punto de vista científico fue un rescate completo, dirigido por Janeen Contreras, de la Escuela Nacional de Conservación Restauración y Museografía”, concluyó. En esta labor participaron un amplio equipo de trabajo de la UNAM y otras instituciones nacionales.
Source: La Crónica de Hoy December 15, 2018 15:33 UTC