Desconoce que hace 10 años, cuando fue el brote de influenza AH1N1, se supuso que en Perote, una ciudad de ese estado, se había propagado el virus. Lo que sí recuerda son las calles vacías y lo común que era usar cubrebocas al asistir a lugares concurridos, como la Terminal de Autobuses de Pasajeros de Oriente (TAPO). Después de la emergencia por influenza, se acostumbró a usar cubrebocas y a tener un contenedor de gel antibacterial en el local. Ahora cada año me la pongo, si no voy al seguro, aprovecho los puestos que ponen en las estaciones de Metro”. Cuando se le pregunta por qué usa cubrebocas, dice que todos los días atiende a mucha gente porque la TAPO “nunca está vacía” y trata evitar contagiarse: “No es sólo por influenza, tampoco sabes quién viene enfermo.
Source: El Universal March 17, 2019 09:44 UTC