Trump y su gobierno ofrecieron ayer otra jornada de recordable espectacularidad. Temprano, la Suprema Corte de Estados Unidos echó abajo los “aranceles recíprocos” que la Casa Blanca impuso a medio mundo en abril –a México no, pues nos protegió el T-MEC–. En una más de sus reacciones furibundas, Trump respondió imponiendo nuevos aranceles generalizados a medio mundo –a México no, por el T-MEC–. El gobierno mexicano fue cuidadoso de no opinar sobre el primer hecho ni de festejar el segundo del teatral viernes. Los analistas dirán que, al reducirse las tasas arancelarias reales a productos chinos, vietnamitas, etcétera, México perderá competitividad y deberá protegerse.
Source: Excélsior February 21, 2026 20:48 UTC