Como en toda narración, decía el tío que había varias versiones. Una última teoría, quizá la menos cierta, aunque muy probable, decía que se cayó por pendejo y se ahogó. De pie, metido en el agua de tanto llorar, a Adriano le salió musgo y sintió que podía convertirse en junco y permanecer unido a su papirrín. Sin duda que obedecer fue terrible para el sujeto, quedó como domador después de que se lo tragaran los leones: hecho pedazos. Esta larga narración servía al tío para probar su punto.
Source: EL Informador May 17, 2020 10:41 UTC