Según Laura García Coudurier, directora ejecutiva del Fondo Semillas, en entrevista con Carlos Puig en Milenio TV, seis de cada diez niñas y mujeres migrantes centroamericanas que cruzan a México, son agredidas sexualmente. Los delitos sexuales cometidos dentro de la familia y tolerados sin imponer el castigo, para evitar el escándalo social, terminan siendo la escuela donde se forman los violadores. Muchos testimonios de víctimas de delitos sexuales manifiestan haber sufrido bullying por parte de los funcionarios de los ministerios públicos. De este modo el agresor sexual evoluciona a la violencia física y solo obtiene castigos menores. Mientras los pequeños delitos sexuales no sean castigados con firmeza, no se frenará la espiral de violencia.
Source: El Universal November 30, 2019 09:18 UTC