Espero no haya faltado sabiduría ni experiencia en Washington para entender qué significaba llegar a Ítaca. Si eso sucede, no faltará quien argumente que era necesario un despliegue de fuerza con la magnitud que hemos acordado. En las próximas semanas se insistirá en que México actúa con responsabilidad a una emergencia humanitaria, pero Washington ya tuvo oídos para lo que considera una emergencia de seguridad. El mundo aprendió de la política mexicana que, para cambiar la memoria, la mejor estrategia siempre será engañar el presente. Recordémoslo, el camino a Ítaca es largo.
Source: Milenio June 09, 2019 06:56 UTC