La difícil situación de Xóchitl, de sus patrocinadores y sus aliados, la ha llevado a aumentar la producción de ocurrencias pendencieras. La más reciente ha consistido en retar a quien lleva la delantera, Claudia Sheinbaum, a un debate, aunque el Instituto Nacional Electoral ya programó tres sesiones de debate a las que concurrirán la morenista, la filopanista y el emecista. La estrategia rijosa busca descarrilar el proceso electoral que les sigue siendo adverso a los xochitlecos. Desde ahora lo están descalificando, al asegurar que se está ante una dictadura y que la próxima será una elección de Estado. De la provocación y la violencia verbal suele haber un paso hacia otras formas de violencia; por ello es tan peligroso el giro armígero que ha dado ese antiobradorismo en riesgo de insuficiencia electoral.
Source: La Jornada January 17, 2024 17:59 UTC