Es probable que, así como saben sacarse “otros datos” de la manga cada que viene al caso imponer sus ocurrencias, también hayan tenido “otras experiencias” -más amables, más aleccionadoras, más útiles para la vida…- los impulsores de la iniciativa de restablecer las jornadas de asueto en las fechas del calendario cívico marcadas en rojo, en detrimento de los fines de semana largos (instaurados por los nefastos, nunca suficientemente satanizados regímenes neoliberales). Experiencias diferentes a las de quienes asocian desfiles, plantones, “guardias de honor”, y, sobre todo, tediosos y grandilocuentes discursos de políticos -a pleno rayo del sol, además-, con peroratas vanas y monsergas fastidiosas. -III-Decía Ambrose Bierce que “todo panegirista es un calumniador”. Luis González de Alba, en “Las Mentiras de Mis Maestros”; José Fuentes Mares, como historiador, y Jorge Ibargüengoitia, como novelista, entre otros escritores, han desmontado concienzudamente muchas patrañas referentes a pasajes y personajes del pasado, consagradas en la historia oficial. Sustituir los tradicionales “puentes” de antaño por los fines de semana largos, sirvió, primero, para enmendar el anárquico ausentismo escolar y laboral; después, para institucionalizar esos asuetos en beneficio del comercio, el turismo y el Gobierno mismo, por la vía del consumo y los impuestos.
Source: EL Informador February 07, 2020 12:47 UTC