Sin embargo, ese espacio sí existe y fue bautizado como Cárcamo de Dolores. Formó parte de las obras hidráulicas para proveer de agua potable a la Ciudad de México, a través del Sistema Lerma-Cutzamala. El mural de Diego Rivera está inspirado en la teoría del biólogo ruso Aleksandr Oparin, que habla sobre la importancia del agua en la evolución humana. Esta composición fue planeada estratégicamente por Diego Rivera para que los viajeros que llegaran a la Ciudad de México pudieran verla desde el avión. En la actualidad, el Cárcamo de Dolores es una sala interactiva del Museo de Historia Natural y Cultura Ambiental.
Source: El Universal April 03, 2019 06:45 UTC