Desde hace años, los críticos de López Obrador han destacado su recurso a contravenir datos oficiales que no le convienen con una respuesta tan general como abstracta: “Tengo otros datos”. Difícilmente dice de dónde salen esos otros datos, simplemente implica que los datos oficiales, los datos conocidos, son falsos y manipulados. Dos realidades alternas diametralmente antagónicas, alimentadas por distintos hechos e información (cada bando tiene “sus datos” e interpretación). En estricto sentido, bajo esos datos AMLO tendría razón; 2,355 son menos que los 2,841 de la Secretaría de Seguridad que manejó Ramos. Cada quien sus datos.
Source: El Universal April 15, 2019 08:15 UTC