Han pasado 20 años desde que Estados Unidos y Rusia cooperan en la Estación Espacial Internacional (EEI), una asociación fructífera en las antípodas de sus tensiones en la Tierra, exacerbadas por las crisis en Siria o por la injerencia rusa en las elecciones estadounidenses en 2016. “Todo esto hace que la asociación entre Moscú y Washington sea esencial para que Estados Unidos mantenga la viabilidad de la estación” espacial, resume Logsdon. Y eso parece funcionar bien, de acuerdo con Bill Barry, historiador de la agencia espacial estadounidense: “En la vida cotidiana, las relaciones de trabajo en la estación espacial son muy positivas” entre estadounidenses y rusos. Rusos y estadounidenses esperan continuar su cooperación en la EEI hasta por lo menos 2024. Pero fue especialmente en la década de 1990, después de la disolución de la Unión Soviética, cuando rusos y estadounidenses intensificaron sus relaciones en el sector aeroespacial, según Bill Barry, historiador de la NASA.
Source: EL Informador January 30, 2018 12:00 UTC