El reciente enfrentamiento entre la Municipalidad de Miraflores y empresas del grupo Intercorp ha puesto este problema bajo los reflectores. El verdadero problema es otro: miles de pequeñas y medianas empresas que enfrentan situaciones similares, pero que prefieren guardar silencio. Para un restaurante familiar, una botica de barrio o una pequeña cadena comercial, una clausura temporal puede significar la quiebra. Porque si el emprendedor o el empresario pequeño siente que denunciar empeora su situación, el sistema ya dejó de funcionar. El Perú no puede normalizar que cumplir la ley no sea suficiente para trabajar en paz.
Source: Peru21 February 14, 2026 12:15 UTC