Originaria de Guatemala hoy purga una pena en la misma cárcel por el mismo delito aunque la sustancia era otra: Cocaína. Me gustaría ayudar a otras, que al conocer mi experiencia ellas puedan darse cuenta que las mujeres tenemos derecho a decir que no, y cuando lo dices, nadie puede obligarte a hacer las cosas”. Ana Pecova, directora ejecutiva de EQUIS, subrayó que las mujeres involucradas en el tráfico de drogas enfrentan una mayor estigmatización y discriminación que los hombres. Es importante que los servidores públicos entiendan el efecto devastador que el encarcelamiento tiene sobre estas mujeres y sus familias”. Hoy, la cárcel es su hogar, y la tristeza, su compañera.
Source: La Jornada January 26, 2018 13:07 UTC