Desde China llega… Una red social, que no pertenece ni a Facebook ni a Google, que ha crecido de una manera exponencial —como un virus— y que se basa, en mi criterio, en el arte de saber hacer el ridículo. NocheEn una reunión de amigos adultos, los padres de una familia convencional llaman a su hija de 13 años para que haga la fonomímica de la canción de moda. La familia de amigos se multiplicó, hay ‘tiktokers’ de más de 40 millones de seguidores y el promedio, en todo caso, es superior al de otras redes sociales. Pero el espectáculo… es el mismo: histrionismo, el ridículo convertido en arte, en arte que divierte, que entusiasma, que amortigua el tedio, que provoca risa, a lo mejor para muchos solo es una forma de llamar la atención de manera superflua, pero, así también es el mundo de la farándula. El siempre vigente Aristóteles definió la mímesis como el fin esencial del arte, como la representación de la naturaleza a través de la imitación, guardadas las proporciones, eso es TikTok, la mímesis, la naturaleza contemporánea, espontánea y desparpajada por eso, hoy, es viral.
Source: La Crónica de Hoy April 02, 2020 05:26 UTC