“No sabemos quién los está buscando ni qué es lo que están haciendo por ellos, no nos informan nada”. Habla María Salazar, esposa de unos de los siete, o diez, ingenieros secuestrados el viernes 23 en el complejo minero de Concordia, Sinaloa, a menos de una hora de Mazatlán. Dirige su exigencia tanto a la empresa —la canadiense Vizsla Silver— como a las autoridades estatales. María relata que todavía el jueves en la noche habló con su esposo, con quien solía mantener comunicación telefónica diaria. PD: Nos responde Vizsla Silver: “No tenemos información adicional.
Source: Excélsior January 30, 2026 23:02 UTC